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11 trampas para descubrir infidelidades

Sospechas que algo no va bien en tu relación y tienes ese «sexto sentido» que te dice que puede haber gato encerrado. ¿Por qué no probar con algunas trampas sutiles y efectivas para confirmar (o desmentir) tus sospechas? Aquí no vamos a jugar a ser detectives privados ni te vamos a convertir en un espía profesional, pero sí te daré algunas ideas para poner a prueba a tu pareja de una manera divertida y sin levantar alarmas.

¿Te animas a tenderle una trampa? Aquí te dejo varias formas de pillarle si te está siendo infiel, ¡sin que sospeche nada!

La trampa del mensaje falso

Envía un mensaje desde un número desconocido o una cuenta falsa y hazte pasar por alguien interesado en tu pareja. Puedes hacerlo de manera casual, como si alguien hubiera conseguido su número y quiere invitarlo a algo. La clave aquí es observar su reacción. Si sigue la conversación o muestra interés, ya tienes algo a lo que agarrarte. Evita ser demasiado obvio con el perfil falso, usa un tono natural y no empieces demasiado directo/a, porque podría sospechar.

La trampa de las fotos en redes

Hazle una «propuesta inocente»: dile que te gustaría publicar una foto de los dos juntos en sus redes sociales. Si tu pareja empieza a poner excusas o se niega diciendo que no le gusta mostrar su vida privada, pero ves que sí publica otras cosas, puede que esté intentando ocultar la relación. Debes pedirlo de forma casual y relajada, para que no se sienta acorralado/a. Eso sí, no insistas si al principio dice que no, porque podría ponerse más alerta.

La trampa del plan espontáneo

Un día, cuando tu pareja te diga que tiene una reunión de trabajo o va a salir con amigos, aparece por sorpresa en el lugar donde se supone que estará. Dile que estabas cerca y pensaste en pasar a verle. Si notas que se pone nervioso/a o si no está donde dijo, es una señal clara. Eso sí, haz que parezca casual para que no se sienta emboscado/a. Evita actuar de forma invasiva; si le sigues a todas partes, levantará sospechas.

La trampa del regalo misterioso

Esta trampa es un clásico infalible: deja un regalo envuelto o una nota romántica en un lugar donde sabes que tu pareja lo verá y firma como si fueras otra persona. Si más tarde no te lo menciona, podría estar ocultándote algo. Esta técnica juega con el hecho de que, si realmente te es fiel, lo primero que hará será preguntarte quién le dejó el regalo o mencionarlo. Si lo ignora, es posible que no quiera que te enteres de que alguien más lo está «cortejando».

La trampa del amigo en común

Involucra a un amigo/a de confianza que pueda servir de señuelo. Pídele que se acerque a tu pareja de manera sutil, coqueteando ligeramente para ver su reacción. Si tu pareja sigue el juego, tienes una pista más. Eso sí, asegúrate de que la persona que elijas para esta trampa sea alguien que puedas confiar ciegamente y que no revele la jugada. Evita que este truco sea demasiado obvio, que parezca algo natural y no planeado.

La trampa de las llaves olvidadas

Un truco sencillo pero efectivo: dile que olvidaste algo importante en casa y que necesitas volver para recogerlo sin previo aviso. Si tu pareja está en casa y notas que se pone nervioso/a o si encuentras alguna evidencia sospechosa, como algo que no debería estar allí, puede ser una señal. No te adelantes a conclusiones si encuentras algún objeto extraño, pero observa su comportamiento con mucha atención cuando llegues inesperadamente.

La trampa de las redes sociales «conectado/a»

Si normalmente usa WhatsApp o redes sociales para comunicarse, presta atención a sus horarios de conexión. Dile que te irás a dormir temprano, pero quédate despierto/a un rato más para ver si sigue conectado/a a altas horas de la noche. Si está teniendo una conversación larga en ese momento, y tú supuestamente no deberías estar viendo eso, puede ser una señal de que está hablando con alguien más a escondidas. Evita estar todo el tiempo controlando sus conexiones o acabarás agotado/a.

La trampa del perfume

Un truco simple pero muy revelador: un día en el que tu pareja vaya a salir, rocíale con un poco de perfume «accidentalmente» (un perfume del que tú sabes que no es usual que use). Si vuelve más tarde y su olor es completamente diferente o si claramente se lo ha quitado, algo está ocultando. Pregúntale casualmente qué pasó con el perfume para ver cómo reacciona. No hagas que la situación parezca una prueba evidente, hazlo ver como un accidente real.

La trampa del «me han dicho algo raro»

Una técnica psicológica muy efectiva es hacer una insinuación vaga. Dile que «te han contado algo» o que «alguien te dijo que le vio con otra persona». No des demasiados detalles, simplemente deja la insinuación flotando en el aire. Si tu pareja no tiene nada que ocultar, te pedirá aclaraciones de inmediato. Si, en cambio, se pone nervioso/a o empieza a dar explicaciones innecesarias, puede estar intentando cubrir algo. Evita que esta trampa sea directa, la sutileza es clave.

La trampa del email de alguien más

Si tienes acceso a su ordenador (o una excusa para usarlo), envíale un correo electrónico falso desde una cuenta nueva, haciéndote pasar por alguien que coquetea con él/ella o insinuando algo íntimo. Lo importante es ver si responde y cómo lo hace. Esta táctica debe hacerse con mucho cuidado para que no sospeche que es una trampa, así que crea un correo creíble y no demasiado directo. Evita hacer esto si tu pareja es muy cuidadosa con la privacidad de sus correos o podría sospechar.

La trampa del doble plan

Organiza dos planes diferentes a la misma hora. Primero dile a tu pareja que tenías algo importante que hacer o que te vas a ver a alguien. Luego, cancela ese plan y dile que lo puedes ver. Si nota nervios o duda en aceptar verte porque ya tiene «otro plan» que no había mencionado antes, puedes empezar a sospechar. Haz que este truco parezca casual y no demasiado organizado, para que no sienta que estás presionando.